Viaje al interior de las pirámides o por qué China domina la economía mundial

por Luis Molina

Desde la caída del muro y la incorporación de China al capitalismo la pirámide de la desigualdadesnorma en todas las regiones del mundo. Ya todos tenemos el mismo modelo, una minoría en la cúspide de la pirámide de la desigualdad acapara una enorme porción de la riqueza mientras la gran mayoría por debajo debe conformarse con muy poco. Esta es la pirámide de 2013 que presenta Credit Suisse Research Institute, una de las escasas fuentes de datos estadísticos referidos a la riqueza y su reparto entre la población.

Con los datos de esta pirámide hemos construido este otro gráfico en el que se aprecia mejor esa desproporción entre posesión de riqueza y población.

El peso de la desigualdad2-En la pirámide global, el 1% más rico acapara el 46,4% de la riqueza del mundo. Si se amplía la población hasta el 10% de los de arriba sus posesiones alcanzan el 85,9% de la riqueza total.

Cuando comparamos por la base no es necesaria tanta precisión porque una gran proporción de los pobres del mundo (también en la UE y en España) no es que no tengan nada sino que  tienen una riqueza negativa, esto es, deudas sin patrimonio alguno. Para hacernos una idea de lo mal que están las cosas en la parte baja de la pirámide bastan un par de datos: el 50% de la población mundial se reparte el 0,7% de la riqueza, y el 40% de la población mundial posee apenas el 0,1% de la riqueza.

El estudio de Credit Suisse Research Institute  proporciona información muy valiosa para conocer las disparidades por países y por regiones. Con esos datos -en concreto los cuadros 2-4 y 6-5 del Global Wealth Databook 2013- hemos elaborado los gráficos que siguen. Es de notar que  los datos de China y La India, por su importante peso sobre la población mundial, figuran separados de los de Asia. Al valorar los resultados conviene también recordar que Asia-Pacífico incluye países muy pobres junto a Japón, y que los datos de Europa-región no se refieren sólo a la UE.
China1Como vemos, Norteamérica se lleva casi un tercio de la riqueza mundial (el 32,8%) siendo sólo el 5,1% de la población. Por su parte, Europa, el 10,3% de la población mundial, se lleva cerca de otro tercio, el 31,7% de la riqueza. En Asia-Pacífico parece haber mayor equilibrio entre riqueza y población, el 24,1% de la población tiene el 20% de la riqueza, pero esto se debe a que el informe incluye junto a Japón países pobres con poblaciones numerosas. África, y todavía más la India, son las regiones en las que hay una mayor desproporción entre el peso que tiene su población en el mundo y la riqueza que le corresponde sobre la total.

Si se considera sólo la mitad de la población que más tiene en cada región, el gráfico resultante es muy parecido al del total, lo que no es sorprendente teniendo en cuenta que esta mitad de los habitantes del planeta suman el 98% de la riqueza mundial.
China2Y si se calcula lo que tienen per cápita los de esta mitad de arriba de las pirámides respectivas el resultado compone el siguiente gráfico.
China3Muy diferente es lo que ocurre con la otra mitad de la población, el 50% que menos tiene de cada región. Es poca la riqueza que se reparten, el 2% restante, pero no hay que olvidar que es mucha gente, tanta como la otra mitad que más tiene. Y teniendo en cuenta que son los más necesitados, no es banal interesarse por sus recursos patrimoniales.
China4Aquí nos llevamos unas cuantas sorpresas. Por ejemplo, que si se toma la riqueza que posee el 50% que menos tiene de cada región y se suma toda esa riqueza, en conjunto asciende al 2% de la riqueza mundial. Pero la riqueza de la mitad que menos tiene considerada la población mundial en su conjunto sólo alcanza al 0,7% de la riqueza mundial. Esta diferencia a la baja se debe a que los últimos son un grupo de personas diferentes al resultante de sumar la riqueza de la mitad que menos tiene por regiones. Y como proporcionalmente hay más gente en países más pobres, la desigualdad total es mayor que por regiones.

Más sorpresas. Entre esa otra media humanidad (el 50% que menos tiene en cada región) es llamativo que China posea el 44% de la riqueza conjunta, mucho más de lo que le correspondería según su población, el 19%. O también que esa mitad de los europeos ni siquiera tengan la riqueza que les correspondería por su población: son el 10% de la población y se reparten el 9% de la riqueza. O que esa mitad de norteamericanos, donde tanto se comenta que su desigualdad es mayor que en el viejo continente, tengan un patrimonio que multiplica por cinco al de los europeos.

El gráfico con la riqueza per cápita de ese 50% de la población mundial que menos tiene en cada región es el siguiente.
China5El 50% menos rico de los norteamericanos son los que tienen un mayor patrimonio per cápita. Es poco teniendo en cuenta su capacidad adquisitiva, algo más de 6.000 euros, pero cinco veces más que el patrimonio per cápita de los europeos en su misma situación. Ese 50% de los europeos menos ricos está en situación similar a su estrato comparable en Latinoamérica y Caribe y muy por debajo del patrimonio per cápita de los chinos, que es dos con cinco veces mayor. Y en este caso el poder adquisitivo de los dólares juega a favor de los chinos.

¿Cómo puede ser que el patrimonio per cápita de 678 millones de chinos (la mitad que menos tienen en su país) sea, en dólares USA, cerca del triple del patrimonio per cápita de los 368 millones de europeos en sus mismas condiciones? Pues es lo que hay.

La próxima vez que hablemos de lo pobres que son los chinos debiéramos acordarnos de ese dato. Para pobres los de África, los de La India y también los europeos, porque 1.200 $USA de patrimonio en Europa no da para gran cosa, y eso es lo que tienen en promedio el 50% de los europeos.

¡No puede ser! dirán algunos, se sabe que los europeos son mucho más ricos que los chinos. Pues mire usted, depende de hacia dónde se viaje en el interior de la pirámide de la desigualdad. Si vamos hacia arriba, no hay color.  Los europeos podemos sacar pecho frente a los chinos. Ya hemos visto que el 50% de arriba es mucho más rico en Europa que en China, y si nos movemos hacia la cúspide podemos estallar de gozo. El siguiente gráfico presenta el patrimonio per cápita del famoso 1% que más tiene en cada región.
China6Los norteamericanos del 1% más rico tienen el orgullo de poseer 7,8 millones de dólares en promedio per cápita. Los europeos de la cúspide del 1% tampoco salen mal parados pues tocan a más de 3 millones de dólares y los “pobres” chinos, aquí sí, apenas superan el medio millón per cápita.

O sea, que los europeos pueden presumir de ricos frente a los chinos si son del 50% de arriba, y podrán presumir más y más cuanto más arriba estén. Pero viajando en la pirámide a la inversa son los chinos los que van tomando ventaja, tanta más cuanto más se descienda. De hecho, descendiendo sólo un escalón del 10% de la mitad de la población, la riqueza per cápita de los chinos no sólo supera la de los europeos sino también la de los norteamericanos. Este es el gráfico de la riqueza per cápita del 40% que menos tiene en cada región.
China7Este gráfico terminará de bajar los humos a los occidentales. Los chinos de este estrato, el 40% de su población,  tienen 2,4 veces más riqueza en dólares que sus homólogos norteamericanos. Los europeos somos los peor parados del mundo, por detrás de África y la India, porque toda esa inmensa población de abajo de nuestra pirámide de la desigualdad no es que no tengan nada sino que tienen un patrimonio negativo. ¡El 40% de la población!

Sí, reconocemos que es mejor vivir en Europa que en China aunque en Europa no se tenga nada o se tengan deudas. Efectivamente, aquí la sanidad y la educación son más accesibles sin patrimonio personal, las rentas son más altas, todavía hay colchones que puedan amortiguar los malos momentos, como la prestaciones por desempleo, pero ¿es todo esto lo que se viene defendiendo en Europa?

Con los recortes en los países del sur de la UE el mensaje es muy claro: que cada uno se pague lo suyo. Ya está bien de mantener el lastre de unos tipos que no llegan más arriba porque son vagos o ineptos. O dicho de otra forma, de seguir ahondando en las políticas neoliberales y arribar a ese estado perfecto que defienden sus portavoces en que el Estado no interviene para compensar las carencias de los que menos tienen, el 50% de los europeos pueden ir preparando las maletas para irse a China porque allí les irá bastante mejor.

Conclusión

Los portavoces de los grandes ricos de occidente, los economistas neoliberales, nos quieren convencer de que debemos aceptar rebajas salariales y recortes en derechos sociales para competir con el despertar del gran dragón. En China, los magnates de todo el mundo ganan más, y por tanto crean mayor riqueza, porque sus trabajadores trabajan mucho más por mucho menos. Por eso, los trabajadores de occidente deben dejar su acomodo, vivir peor y acostumbrarse al nuevo modelo global. El modelo chino es exitoso porque allí se han disparado las desigualdades y ese es el camino que hay que seguir en occidente. Toda esta monserga que nos venden tiene muy poco que ver con la realidad.

China viene de un modelo igualitario que se va convirtiendo en desigual. Occidente viene de un modelo de desigualdad notable que avanza hacia una desigualdad extrema. Y esta evolución indeseable ha llegado hasta el punto de que el 50% de los europeos que menos tiene en occidente es dos veces y media más pobre que sus homólogos chinos ¡en términos absolutos!

El mundo no tiene un problema de pobreza, sino de pésimo reparto de la riqueza, y en occidente el problema es descomunal, mucho mayor que en China. La mitad de la población en Europa no dispone de recurso patrimonial alguno para hacer frente sus necesidades más básicas. Son, por tanto, completamente dependientes, sea de las ayudas del estado o de la solidaridad de otros. Ante esta situación ¿es lógico desmantelar los servicios públicos, privatizar la educación, la sanidad y las pensiones? En el corto plazo a la minoría que concentra la riqueza y promueve esas ideas le puede ir mejor, pero se está creando, se ha creado ya, una situación social explosiva. Quien no tiene nada, ni patrimonio ni recursos públicos, tiene poco que perder.

Un par de preguntas quedan en el aire. De no poner límite al crecimiento de la desigualdad en el mundo ¿estallará la revuelta social antes en China que en occidente? A los chinos les va bien mientras su economía tenga altas tasas de crecimiento, pero habrá que ver lo que ocurre cuando arriben a su primera gran crisis de las mil burbujas. El discurso igualitario en una sociedad de desigualdades crecientes es soportable mientras todos progresan, pero si la mayoría que menos tiene ve empeorar abruptamente su situación…

En occidente la espera dependerá de cuánto tiempo estén los neoliberales al mando del timón y con qué intensidad apliquen sus políticas económicas. Cuanto más aprieten la tuerca antes estallará la revuelta. Lo que está claro es que independientemente de por dónde reviente el sistema el problema tendrá el mismo origen: no haber encontrado una solución al problema de la creciente desigualdad. No puede tensarse la cuerda por siempre y sin fin.

Y la segunda pregunta, ¿no será que el capitalismo, en contra de los que nos vienen contando los neoliberales, funciona mejor cuando la riqueza está más repartida? Que el capital o las rentas deban concentrarse para aprovechar la productividad capitalista puede ser cierto, pero no parece que el capitalismo necesite una estructura crecientemente piramidal de los patrimonios para funcionar mejor. Tal vez el éxito del capitalismo chino se asiente en que allí no tienen, de momento, tanta desigualdad. Parece que, como defienden los keynesianos, más gente con más poder adquisitivo conviene al sistema capitalista. Y es que para vender tiene que haber gente que pueda comprar.

No hay recursos infinitos, por lo que nadie puede empeñarse en acaparar riqueza sin límite. Todavía podemos parar el futuro apocalíptico a que nos conduce la continua escalada de la desigualdad si conseguimos limitar los patrimonios en todo el mundo. Tal vez los chinos lo harán primero por decreto obligados por las circunstancias de su próxima gran crisis. Decisiones más radicales han tomado antes, como limitar el número de hijos para frenar el crecimiento demográfico. O tal vez en occidente lo decidamos de forma democrática y pacífica, pero algo habrá que hacer.

En No Más de Un Millón creemos que la desigualdad es el inmenso problema mundial que debemos resolver, y que para ello sería necesario limitar los patrimonios hasta esa cifra. Si no lo conseguimos, al menos pretendemos que se hable de la creciente desigualdad por si a alguien se le ocurre una solución mejor.

En los enlaces de abajo vamos construyendo nuestro proyecto común, sin más recursos que nuestra colaboración desinteresada. Aunque vayamos despacio, queremos ir lejos.

Si tienes algo que aportar ¡Únete!
No Más de Un Millón

Anuncios

3 pensamientos en “Viaje al interior de las pirámides o por qué China domina la economía mundial

  1. Hey very nice web site!! Man.. Beautiful.. Wonderful.. I’ll bookmark your web site and take the feeds alsoKI am satisfied to seek out a lot of helpful information here in the publish, we want work out extra techniques in this regard, thank you for sharing bcgdeabddbkf

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s